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viernes, 11 de octubre de 2013

¿A qué edad se le pone el collar?

         Debe colocarse el collar al cachorro cuanto antes, generalmente a los 2 1/2 meses de edad, al principio le molestará y se rascará o sacudirá la cabeza, pero pronto se acostumbra sin ningún tipo de problemas, en todo caso si está muy molesto con el collar, se lo retira por un tiempo y se lo vuelve a colocar de a ratos hasta que se habitúe a usarlo.

Hay tres tipos básicos de collares: los collares con hebilla, collares de ahorque y collares con púas.

Los collares con hebillas son los recomendados para cachorros menores de 4 meses y es el único collar que están seguros mientras no son controlados. 

    Los perros mayores de cuatro meses es útil el collar de ahorque para el adiestramiento y, en los casos extremos, sí el perro es muy fuerte y difícil de interpretar las órdenes un collar con púas, pero éste se usa generalmente para proteger el cuello por eventuales peleas con otro animales, pero si es cuidado como corresponde y sacado a pasear por su tutor con collar y correa, no deberían ocurrir este tipo de peleas.

Su cachorro aceptará el collar y la correa más rápidamente si se le enseña a usarlos en forma gradual. Hay que empezar tirando suavemente de la correa dentro de la casa alrededor del patio, también hay que dejarlo andar solo y caminar junto a él, cuando da la vuelta tomar suavemente la correa y caminar con él. Cuando él se da vuelta, sígalo, entonces suavemente recoja la correa y camine con él, cuando lo hace y tiene la correa en la mano y él camine, háblale y anímalo en forma amistosa a caminar pero sin tirar bruscamente.

En esta etapa no hay que buscar la perfección en el andar y obediencia, la meta es, simplemente, conseguir que el cachorro se encuentre cómodo con el collar y la correa y camine sin resistencia. Sí empieza a tirar hacia adelante, suavemente invierta su dirección y haga un ruido para distraer al cachorro, ninguna orden verbal debe usarse durante esta introducción, solamente se trata de que el cachorro se acostumbre al peso del collar y la correa y que los acepte gustosamente, sin resistirse.

El tamaño del collar se debe ir adecuando a la edad e ir cambiándolo a medida que el cachorro crece hasta el tamaño definitivo que llevará cuando sea adulto.